miércoles, 20 de septiembre de 2017

Madrid.

Madrid.
S.M. la Reina de España Isabel II recibiendo la Rosa de Oro por el Papa Pio IX en 1868.
Capilla del Palacio Real de Madrid.
Biblioteca Nacional de España.
Capilla del Palacio Real de Madrid.

El 12 de febrero de 1868 se celebró en la capilla del palacio real de Madrid una solemne ceremonia religiosa, que dejó pasmada a toda Europa, conocedora de las golferías de la reina Isabel de Borbón y de Borbón, II de este nombre en la triste historia de España. El obispo de Roma, apodado papa Pío IX por sus secuaces, había concedido a la reina la Rosa de Oro, máxima distinción de la Iglesia catolicorromana para premiar las virtudes de un rey, y ese día la recibió.
Luis Pallori, ablegado de Pío IX, llevó la Rosa de Oro desde la Nunciatura al palacio de Oriente, en brillante procesión civicomilitar. Allí esperaban cardenales, arzobispos, obispos, abades mitrados, los llamados grandes de España, gentiles-hombres y demás fauna palaciega, así como senadores, diputados, el Gobierno en pleno con su presidente, el general golpista Ramón María Narváez, alias El Espadón de Loja, y con la presencia muy destacada del ministro de Ultramar e interino de Marina, Carlos Marfori, amante oficial de la reina católica en esos días, más otros vividores a costa del pueblo.

En los sitiales de honor se acomodaron la reina, apodada Isabelona por sus súbditos a causa de sus gorduras, y su esposo putativo, Francisco de Asís de Borbón y de Borbón, alias Doña Paquita, con sus hijos adulterinos, y otros familiares.

Celebró la misa el arzobispo de Trajanópolis, Antonio María Claret, confesor de la reina, por lo que se supone que conocía sus adulterios continuados. Como servidor palaciego estaba obligado a disculpar los excesos uterinos de su majestad, perdonar sus pecados lujuriosos y mirar para otro lado, si quería conservar el sustancioso y cómodo cargo. Además, estaba convencido de que la liturgia romana no sirve para nada, así que la aplicaba tan tranquilo. Con mucho descaro, eso sí.
Información extraída de este enlace: 

martes, 19 de septiembre de 2017

Cádiz.

Cádiz.
Defensa en los tejados de la Catedral de Cádiz en 1869.
Biblioteca Nacional de España.
Cádiz.
Tejados de la Catedral de Cádiz.

La Revolución de 1868, llamada la Gloriosa o Revolución de Septiembre, también conocida por la Septembrina, fue una sublevación militar con elementos civiles que tuvo lugar en España en septiembre de 1868 y supuso el destronamiento y exilio de la reina Isabel II y el inicio del período denominado Sexenio Democrático. Como señaló María Victoria López-Cordón, «la Revolución de Septiembre fue una brusca sacudida en la historia del siglo XIX español, cuyos efectos se dejaron sentir ampliamente en toda la geografía del país»,1? ya que a partir de ella tiene lugar en el país el primer intento de su historia de establecer un régimen político democrático, primero en forma de monarquía parlamentaria, durante el reinado de Amadeo I de Saboya (1871-1873), y después en forma de república, la Primera República (1873-1874). Sin embargo, ambas fórmulas acabarán fracasando.
Información extraída de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_de_1868

lunes, 18 de septiembre de 2017

Fragata Méndez Núñez (Resolución).

Litografía de la fragata Resolución en el Dique de Cartagena (Murcia) en 1861.
Todocolección.
Entrada de la fragata “Resolución” en el puerto de Cartagena, a su vuelta del Pacífico. 
Xilografía aparecida el 20 de enero de 1867 en el periódico “El Museo Universal”. 
Fuente: Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
Fragata Resolución ca.1888.

El Méndez Nuñez fue una fragata blindada al servicio de la Armada española, que en origen fue la fragata de hélice de la Clase Lealtad Resolución (Ex-Nuestra Señora del Patrocinio).
La transformación en blindada consistió solamente en la instalación de una faja y un reducto blindado de 120 mm en el centro del costado, que protegía la máquina y la batería, donde se alojaban los 6 cañones de grueso calibre, continuando el resto del casco de madera sin protección.
Aún con el nombre de Resolución y antes de su transformación, participó en la campaña del Pacífico en 1866 formando parte de la escuadra mandada por Casto Méndez Núñez y bajo el mando del capitán de navío Manuel de la Pezuela, en donde tomó parte en los bombardeos de Valparaíso del 31 de marzo de 1866 y en la Batalla de El Callao, siendo el buque que sufrió menos bajas y daños y cuya artillería fue más eficaz. A su vuelta a España, se la rebautizó como Ntra. Sra. del Patrocinio, y tras comprobar las excelentes condiciones marineras que poseía tras su paso por el Cabo de Hornos, se decidió convertirla en fragata blindada en 1869.

Al año siguiente recibió su nuevo nombre, Méndez Núñez, en recuerdo y honor del marino fallecido el 21 de agosto de 1869. Tras la transformación fue adscrita a la escuadra del Mediterráneo y, a finales de 1872, a la escuadra de reserva, en la que le sorprendió la sublevación del Cantón de Cartagena, en el año 1873. El Gobierno declaró piratas a todos los buques sublevados. Participó en el Combate naval de Portmán, el 11 de octubre de 1873 entre la escuadra cantonal y la gubernamental. Fue dada de baja en 1888 y desguazada el año 1896 en Mahón (Menorca).
Información extraída de este enlace:


domingo, 17 de septiembre de 2017

Alba de Tormes (Salamanca).

Alba de Tormes (Salamanca).
Castillo de Alba de Tormes.
Genaro Pérez Villaamil 1842.
Ministerio de Cultura.
Alba de Tormes (Salamanca).
Vista actual del Castillo de Alba de Tormes.
Alba de Tormes (Salamanca).
Maqueta en miniatura de lo que se supone era el antiguo Castillo de Alba de Tormes.
Foto: Gerardo Nieto Arias.

Castillo de Alba de Tormes

La figura imponente de la Torre del Homenaje, o de la Armería, es parte sustancial del perfil de Alba de Tormes. También es elemento clave de la Ruta Urbana, que permite un recorrido sugestivo por el conjunto histórico.

Su origen es incierto; en un principio se cree que se levantó como mera atalaya y torre de defensa. Más tarde, en el siglo XV, comienza su verdadera trasformación de la mano de Don García Álvarez de Toledo, Primer Duque de Alba y origen de este linaje.

El castillo se convierte bajo el Gran Duque de Alba, Don Fernando Álvarez de Toledo, en una fortaleza palaciega que acogió una ilustre corte renacentista. Disponía de seis torres decoradas con mármoles y pinturas murales como las que se conservan en la Torre del Homenaje, unos frescos que muestran pasajes de la batalla de Mühlberg, pintados por Cristóbal Passin y Miguel Ruíz de Carvajal.

Tras el esplendor, el castillo sufrió los avatares del tiempo, luchas y enfrentamientos, principalmente de la Guerra de la Independencia, que redujeron su tamaño de forma considerable.

En la actualidad y tras diversas intervenciones, se puede visitar la Torre principal que acoge las mencionadas pinturas, el Aula de Interpretación y una exposición sobre el linaje de los Alba. La ascensión continúa hasta el mirador panorámico exterior, que permite una formidable visión del entorno.
Información extraída de este enlace: 

sábado, 16 de septiembre de 2017

Valencia.

Valencia.
El duque de Caylus junto al río Túria desde el muro de la Trinidad en 1762.
Se puede observar el antiguo convento San Pío V a la parte izquierda del grabado y el puente del Real en el medio,al fondo el desaparecido Palacio Real.
Valencia.
Vista del antiguo cauce del río Túria.
Google Maps.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Valencia.

Valencia.
Vista interior de una posada en el Reino de Valencia en 1811.
De Launay Seulpou.
Alexandre Laborde-París.
Biblioteca Nacional de España.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Ferrol (La Coruña).

Ferrol (La Coruña).
Vista general del dique de Campana en 1881.
La Ilustración Militar.
Ministerio de Cultura.
Ferrol (La Coruña).
Vista general del dique de Campana.
Google Earth.

El dique de la Campana fue creado para dar servicio a los barcos del arsenal militar y de los Astilleros de Esteiro que requerían de una infraestructura adecuada para aquellos tiempos.
Inaugurado en 1879, con la varada de la fragata ´Victoria´, el ingeniero militar General Andrés Avelino Comerma y Batalla, nacido en Valls (Tarragona) diseñó el Dique de la Campana y adaptó su peculiar estructura a los procesos de reparación y carenado de buques de la época.
El Dique de la Campana del arsenal de Ferrol está creado de cantería, fue el mayor del mundo y la mejor obra hidráulica del siglo XIX en España.
Es una auténtica montaña granítica invertida, con 145 m. de eslora, 27 de manga y 12 de calado.
En sus trabajos, que se prolongaron durante cinco años, tomaron parte 1.200 obreros. Unas 200 mujeres fueron las encargadas de retirar los escombros y las piedras, cargando a sus espaldas enormes cestos.
Además de su grandiosidad, también destaca por su ingenio: un curioso barco-puerta cierra la entrada del dique, aprovechando de forma eficaz el movimiento de las mareas.
Desde su inauguración han varado aquí más de 2.500 buques y el dique continúa operativo, lo que ofrece una clara idea de la calidad de su construcción.